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La sostenibilidad en las empresas es más importante que nunca para los inversores

Cada vez más inversores institucionales prestan atención a la información no financiera cuando toman decisiones de inversión. Los factores ESG (ambientales, sociales y de gobierno) juegan un papel central, y muchos de ellos evalúan los efectos del cambio climático en los riesgos corporativos. Los inversores piden más y mejor información no financiera.

La pandemia provocada por el coronavirus Covid-19 no solo tiene inmensos efectos sociales y económicos en todo el mundo, las reglas para mercados de capital también están siendo reescritas por la pandemia. Los inversores institucionales, en particular, juegan un papel aún más importante en todo el mundo para el futuro de las empresas y la recuperación económica. En sus decisiones, conceden cada vez más importancia a la información no financiera de las empresas, sobre todo a sus aportaciones al medio ambiente, a las cuestiones sociales y al gobierno corporativo (factores ESG). Casi todos los inversores encuestados lo confirman con un 98%, un aumento significativo en comparación con los valores de años anteriores (un 78% en 2016, un 64% en 2013).

Casi las tres cuartas partes (72%) de los inversores afirman utilizar una evaluación estructurada y metódica de la empresa para sus decisiones de inversión. Esto corresponde a un aumento del 40 por ciento en comparación con 2018.

Al mismo tiempo, los inversores responsabilizan cada vez más a las empresas, y los factores ambientales, sociales y de gobierno (ESG) juegan un papel central en su elección. El desempeño no financiero juega, a menudo u ocasionalmente, un papel decisivo en sus decisiones de inversión.

Hacer frente al cambio climático, en particular, es un parámetro esencial en el proceso de toma de decisiones del inversor. Se invierte mucho tiempo y atención en evaluar el impacto del cambio climático en los riesgos corporativos al tomar decisiones de asignación y selección de activos.

Creciente brecha ESG

Existe una clara discrepancia (creciente) entre el mayor enfoque en la evaluación del desempeño ESG de los inversores, por un lado, y la disponibilidad y la importancia de los datos no financieros estandarizados y confiables de las empresas, por otro lado.

Cada vez son más los inversores que se muestran insatisfechos con la divulgación de los riesgos ambientales. Consideran que las empresas no divulgan adecuadamente sus riesgos sociales y de gobierno corporativo que podrían afectar a sus modelos de negocio.

La separación entre los informes ESG (información no financiera) y la información financiera, en general, es el mayor desafío. Se critica la falta de información en tiempo real, información sobre cómo la empresa crea valor a largo plazo, así como la falta de información prospectiva y la falta de enfoque en cuestiones realmente importantes.

Las expectativas cambiantes de los inversores deben tomarse en serio, y la brecha debe cerrarse. Las empresas que buscan inversores deben hacer sus deberes en la elaboración de informes de sostenibilidad. Los inversores potenciales quieren poder confiar en la información sobre el desempeño no financiero para poder tomar una decisión de inversión positiva. Esto requiere datos no financieros estandarizados y confiables, basados en estructuras y controles apropiados.

Los inversores institucionales no se basan en modelos de rendimiento a corto plazo, sino que se centran en la creación de valor a largo plazo, y las evaluaciones del rendimiento de la empresa basadas en factores ESG han aumentado significativamente. Esto es un claro toque de atención a las empresas para que pongan un mayor énfasis en los informes no financieros.

Los inversores exigen una consideración independiente del desempeño ESG

Los inversores quieren una visión independiente del desempeño ESG. Garantizar la seguridad (assurance) es muy importante para una empresa cuando se prepara para los riesgos climáticos. Los inversores también valoran mucho la necesidad de generar confianza en la divulgación de inversiones respetuosas con el medio ambiente. La mayor parte de los inversores opina que tiene sentido examinar de forma independiente los efectos de las inversiones respetuosas con el medio ambiente.

Los informes de desempeño ESG, o informes no financieros, carecen de los rigurosos sistemas y controles que caracterizan a los informes financieros. Por lo tanto, los inversores y las empresas no pueden garantizar la precisión y fiabilidad de los informes no financieros. La introducción de prácticas efectivas de gestión empresarial, y la revisión de procesos e información no financieros, contribuyen de manera significativa a generar confianza y transparencia.

En conclusión: los inversores piden más y mejor información no financiera

Abordar las amenazas actuales al medio ambiente y al cambio climático es más importante que nunca para los inversores. Aunque muchas empresas están en modo de gestión de crisis debido a la pandemia del Covid-19, aquellas con un fuerte enfoque en la sostenibilidad y el éxito a largo plazo tienen más probabilidades de recuperarse después de la crisis y, por lo tanto, conservar el valor a largo plazo.

Los inversores piden más y mejor información no financiera